Había una vez...
Todo empezó hace como una semana cuando pasaba por un acuario y repentinamente vi a un pececito, un pez Betta . Hermoso realmente, decian que no tenia muchos cuidados, con una simple pecerita ya podías tenerlo tranquilamente. Así que decidí comprarlo y lo traje a casa.
Días despues le compré piedritas de colores...una plantita de plástico, de todo. Lo veía realmente contento con la nueva decoración. Se me ocurrió comprarle una hembrita, para que esté acompañado y para además observar sus hábitos reproductivos. Bueno, encontré una hermosa realmente, son animalitos muy lindos, de colores muy vistosos. La puse en la pecera y se los veía bastante comodos. Minutos después el macho, al cual llame Fish...no tenia mucha inspiración, compenzó a atacar a la hembrita...a la cual llame Peperina. Era impresionante ver como abria los operculos y simplemente la atacaba. Así que decidi separarlos y comprar una pecera un poco más grande, a la cual la dividiría en dos y los pondría ahi hasta ver como solucionar el problema.
Cual fue mi error? no leer antes de comprar un pez de este tipo. No es lo mismo tener un perro o un gato que tener un pez. Ellos no sólo tienen cuidados distintos a las otras mascotas, sino que interactúan entre ellos de una manera muy diferente.
Me pareció re interesante escribir que iba pasando y así poder compartir con ustedes mis vivencias y la de los pececitos. Además ahora que tengo una pecera más grande...creo que voy a explorar con otros tipos de peces...jaja! no puedo con mi genio... Y bueno nada, escriban sus comentarios o si tienen algo más para agregar, que lo voy publicando aca en la página. Todo por hoy. Un saludo